Brumas ocres en la noche delirante de mañana
El frío regente implora las caricias agotadas
Trinantes de brillo extremo cuando la tarde se escapa
Desfilo entre las hojas níveas, hacia aquella luz de plata
Estás
Te veo
Lo veo
Es él
Es el miedo que me gana
Ese miedo que me arrolla
Es el mismo que me espanta
Que camina en los andenes acompañado de parcas
Caídas
Cruzan
Cruzan cruces cruzadas
De sangre purpúrea en las venas
Feroz aliento de karma
No te me alejes, cielo, espérame en la luz blanca
No me captarán ni ellos, ni las fechas
Ni la angustia
Que del otro lado, en las vías
Con las ciénagas heladas
Intentan pararse al medio de mi cuerpo
Y rasgan
Rasguñan
Arrasan
Con sus uñas avarientas
Mis carnes débiles de fibras
Angostas de tanta nada.
Entiéndeme, sol, espera
Aún no te me vayas
Ya seré libre de nuevo…
Ya sonreirá el destino
Cuando se escuchen los coros,
Melosos sonidos de hadas.
Aguántame amor, espera
En los albores del alba
Que estoy llegando a cuidarte
Que estoy en néctar bañada…
EUGE COOL 86