martes, 6 de enero de 2009

One more time to kill the pain

Y descansan, abovedados en mi cuerpo, los hálitos de tu perfume. Mis miembros extendidos en el aposento no encuentran calma. ¿Cómo será? ¿Cómo hubiera sido? ¿Logrará ser?
Contienda cruenta entre neuronas, hormonas y líquido biliar. Zumban y bailan la danza macabra. Hacen que gire, vuelva, retroceda y siga participando. No duermo. No quiero soñar. No quiero cerrar los ojos y verte, escucharte, imaginarte.
Y ellos sí se encontraron con Morfeo, ahí están, en las telas que cubren mi piel, los hálitos de tu perfume. Si alguno se despierta hace travesuras y recorre mis sentidos. Y los molesta, y los mantiene atentos...centinelas...guardias de la noche.
Los sones repican en mis sienes y se escabullen atravesando mis dedos. Las manos ardientes se quedan tatuadas en mí,a fuego, sin querer irse. Serpenteos...serpenteos...eses...pienso, luego existo. Se sienten burbujeantes los ecos de saliva...
El claro del sol despunta. Quizás ya esté durmiendo. Y mientras tanto descansan, abovedados en mi cuerpo, los hálitos de tu perfume, las fragancia de tus caricias, los besos que ya han sido...

EUGE COOL 86

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